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ISSN 2477-9105
Número 32 Vol.1 (2024)
El cáncer de pulmón es una de las neoplasias
malignas con mayor incidencia en el mundo. En
el año 2020 el Observatorio Mundial del Cáncer
reportó que existe 2200000 nuevos casos y 1
800 000 muertes que ocasiona esta patología
mulfactorial (1). En América Lana, el cáncer
de pulmón ha ocasionado 90550 muertes en el
2022, mientras que en nuestro país la neoplasia
de pulmón reeja 1145 decesos (2). El desao
predominante asociado a esta patología radica
en su notable incidencia y tasa de mortalidad
en naciones de alto desarrollo socioeconómico.
Es esencial priorizar la detección temprana, a
pesar de que el Carcinoma de Pulmón de Células
No Pequeñas suele diagnoscarse en etapas
avanzadas de la enfermedad. La tos se erige
como el síntoma más común, afectando entre el
50% y el 75% de los pacientes, seguido por la
hemopsis, el dolor torácico y la disnea (3).
El estudio de la enfermedad del cáncer de
pulmón de células no pequeñas (NSCLC)
representa una problemáca de salud global
de considerable magnitud, dada su prevalencia
como el po más común de cáncer de pulmón y
su complejidad clínica. Analizar detalladamente
esta enfermedad es crucial por diversas razones
(4). En primer lugar, la detección temprana del
NSCLC presenta desaos signicavos, ya que
los síntomas suelen manifestarse en etapas
avanzadas de la enfermedad, lo que limita
considerablemente las opciones de tratamiento.
Los novedosos métodos de detección requieren
mejorar, dado que se requiere un tratamiento
personalizado en la terapia requerida. El hallazgo
de nuevas dianas terapéucas es importante
debido a que la resistencia a las inmunoterapias
tradicionales actualmente se consideran un
obstáculo signicavo.
El impacto socioeconómico del NSCLC es
considerable, afectando no solo a los pacientes
sino también a los sistemas de salud. Por lo
tanto, analizar el NSCLC es esencial para mejorar
las estrategias de prevención, diagnósco y
tratamiento, con el objevo nal de aumentar la
vitalidad en los pacientes (4).
El cáncer de pulmón se clasica en cáncer de
pulmón de células no pequeñas (NSCLC) y en
cáncer de pulmón de células pequeñas (SCLC)
(5,6). El NSCLS abarca el 80% de los canceres
de pulmón y se subdivide en adenocarcinoma,
I. INTRODUCCIÓN carcinoma de células grandes y carcinoma de
células escamosas (6), mientras que el SCLC
representa alrededor del 15% al 20% de todas las
neoplasias pulmonares (5,6) y son considerados
tumores de pulmón muy agresivos ocasionados
por el hábito de fumar (5).
Los factores de riesgo en el cáncer de pulmón son
el tabaquismo y la contaminación ambiental; a
pesar de ello, disntos estudios han evidenciado
que factores genécos enen un rol importante
en el desarrollo de neoplasias de pulmón. Los
factores ambientales y los eventos somácos
contribuyen al desarrollo de cáncer de pulmón
esporádico. Aunque el hábito de fumar cigarrillos
se considera un factor de riesgo primario, la
incidencia de tumores de pulmón se ha elevado
en personas que nunca han fumado (7).
Las alteraciones genécas en el cáncer de pulmón
radican en el receptor del factor de crecimiento
epidérmico (EGFR). EGFR es una proteína
rosina quinasa receptora transmembrana
que se expresa en tejidos epiteliales y
mesenquimales normales. La sobreexpresión de
esta proteína está asociada a la carcinogénesis
(7). Las mutaciones del dominio quinasa de
EGFR ocurren en los exones 18-21, lo que dirige
a la hiperacvación de las vías de señalización
pro-supervivencia posteriores dando inicio a la
tumorigenesis de las células de NSCLC (8).
Las tres principales vías de señalización
posteriores acvadas por EGFR son las proteínas
quinasas acvadas por mitógenos (MAPK)/
quinasas reguladas por señales extracelulares
(ERK), la fosfadilinositol 3-quinasa (PI3K)/Akt/
mTOR y la interleucina 6 (IL-6)/Janus quinasa
(JAK)/transductor de señal y acvador de las vías
de señalización de la transcripción 3 (STAT3) (8).
Es de suma importancia idencar un nuevo
blanco molecular en el cáncer de pulmón de
células no pequeñas debido a que diversas
alteraciones genécas como EGFR, ALK, ROS1,
RET, BRAF V600E, MET Exon 14 y NTRK requieren
de una nueva posible diana molecular para el
posible tratamiento, dado que la mayoría de
las modicaciones genécas representa entre
un 10% y 30% albergan mutaciones acvadoras
en el dominio rosina quinasa del gen EGFR en
las neoplasias de NSCLC, por lo que los nuevos
casos pueden elevarse hasta el 60% en personas
provenientes de países asiácos (9).